PINTURAS DE TAMÁS NÁRAY DISPONIBLES PARA COMPRA
¡Los colores que aparecen en la pantalla pueden diferir de los tonos reales de las obras y las impresiones debido a las diferentes características/configuraciones de los monitores y las tarjetas de vídeo!
El camino
- 100 x 100 cm
- Óleo-oro-lienzo
- 2026, Sitges/Barcelona
- La obra forma parte de la serie "Luz"
- DISPONIBLE PARA COMPRA

La liberación
- 100 x 100 cm
- Óleo-oro-lienzo
- 2026, Sitges/Barcelona
- La obra forma parte de la serie "Luz"
- DISPONIBLE PARA COMPRA

El triunfo
- 100 x 100 cm
- Óleo-oro-lienzo
- 2026, Sitges/Barcelona
- La obra forma parte de la serie "Luz"
- DISPONIBLE PARA COMPRA

¿De quién es el trono?
- 91x91 cm
- Óleo-oro-lienzo (oil-gold-canvas)
- 2024 Sitges/Barcelona
- DISPONIBLE PARA COMPRA

La obra - aunque se remonta hasta la época del Imperio romano - también plantea cuestiones actuales.
Cuando se produjo la deposición de Rómulo Augústulo, llegó a su fin el glorioso Imperio romano de Occidente, cuya invencibilidad todos los demás gobernantes también reconocían. El amplio río de pintura amarilla, que divide el campo pictórico en dos de forma deliberada y se eleva hacia lo alto, presenta como inmutable y eternamente resplandeciente el camino hacia el poder. Las franjas negras que lo enmarcan a ambos lados muestran a la vez el aislamiento de quienes ascienden por la senda del poder y su protección comprometida frente a influencias externas. Sin embargo, separarse del mundo no augura nada bueno. Las superficies ondulantes en tonos carmesí y azul noche, que desean dominar la composición, casi emergiendo del campo pictórico, amenazan el camino del poder de brillo falso, clamando la pregunta: ¿De quién es el trono?
La peregrinación
- 100 x 81 cm
- Óleo-oro-lienzo
- 2025, Sitges/Barcelona
- La obra forma parte del ciclo "Alejandro el Magno 'Imperator Ultimus' - Secretos y verdades"
- DISPONIBLE PARA COMPRA

En el cuadro titulado «La peregrinación» el propio lienzo se convierte en escenario, donde el mito y la historia se encuentran.
El camino de Aleksandros hacia el oasis de Siwa no es simplemente un desplazamiento geográfico, sino un cruce sagrado: el paso de un destino humano hacia el orden divino. A primera vista, las superficies fragmentadas e inquietas del cuadro hablan de esta transición: el rojo, del ardor de las luchas y del tormento del cuerpo; el amarillo, de la promesa de la luz divina; mientras que la base blanquecina, semejante a roca, evoca el rostro intemporal del desierto eterno y sólido.
Las líneas negras que chorrean hacia abajo acercan al espectador la experiencia de la proximidad de la muerte, el agotamiento del cuerpo, la incertidumbre de la existencia. Como si el propio lienzo se secara, se desmoronara, como los labios del caminante en la arena ardiente. Y, sin embargo: la oscuridad no devora, sino que conduce a través: sirve como una puerta, detrás de la cual brilla la luz dorada del Dios Sol, la meta, la promesa de la iniciación.
En la peregrinación se entrelazan la realidad y la visión, la debilidad humana y el apoyo divino. En el cuadro tampoco hay límites nítidos: los colores se funden entre sí, se derraman, se difuminan. Esta disolución es la propia experiencia sagrada, en la que el ser humano pierde sus coordenadas terrenales para encontrar su lugar en el orden de los dioses.
Así, «La peregrinación» se convierte en una alegoría de la perseverancia y la fuerza interior: para Aleksandros - y para todo espectador - el mensaje del camino es que la mayor victoria no es conquistar el mundo, sino encontrar la armonía entre nosotros mismos y el destino.
La letra escarlata - paráfrasis
- 100 x 120 cm (sin marco)
- Óleo-oro-lienzo
- 2026, Sitges/Barcelona
- DISPONIBLE PARA COMPRA
